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sábado, 7 de septiembre de 2024

Adepa se interesa por las obras en la base de submarinos del Arsenal

 


A la atención de D. ISAAC SASTRE

DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES
MINISTERIO DE CULTURA 

MADRID



Cartagena, 2 de septiembre de 2024



La destrucción sistemática de la que está siendo objeto el Castillo-Arsenal de Cartagena en los últimos veinte años es tan evidente como inaudito. Toda vez que es el único de su género existente en el Mediterráneo y una verdadera joya de la ingenieria naval española del siglo XVIII. Ello a pesar de estar encomendada su administración a la Marina de Guerra que, a su vez, está adscrita al Ministerio de Defensa. 


El anuncio aparecido recientemente en la prensa de nuevas obras en la base de submarinos, ubicada en el interior del arsenal creemos que amenaza ahora a lo poco que queda de su estructura original: el edificio principal de la Base de submarinos. En definitiva se trata de un atentado más contra este monumento, que no sólo no ha sido protegido adecuadamente mientras que ha habido ocasión de hacerlo sino que ha sido intervenido sañudamente por sus administradores, que parecen buscar intencionadamente su destrucción total. 


Esta situación persiste desde 1996, cuando esta misma asociación (ADEPA) solicitó por primera vez (De un total de seis) la incoación de BIC del Arsenal de Cartagena, a semejanza del Arsenal de Ferrol (que lo es desde 1994) y pese a todas las advertencias de todas las asociaciones de defensa del patrimonio de Cartagena y de los propios grupos políticos del Ayuntamiento Cartagena que votaron una moción conjunta, que fue secundada por el grupo POPULAR en la Asamblea Regional de Murcia. 


A lo largo de los años hemos podido constatar la nula actitud colaborativa de la Marina-Ministerio de Defensa para adoptar medidas precautorias para evitar el daño a los elementos más sensibles del Arsenal y el cumplimiento de la Ley de Patrimonio 16/85. y de la propia Constitución de 1978. La adopción de dichas medidas habría sido posible, por ejemplo, instruyendo un expediente de BIC que, en definitiva, no es otra cosa en principio que un estudio y catalogación del monumento para protegerlo adecuadamente sin dificultar su utilización para otros fines y permitiendo la intervención de los técnicos Culturales y Militares de la Administración central del Estado. 


Prueba de esa contumacia con la que la administración militar de Marina se enfrenta a la resolución del conflicto, si lo hubiera en nuestros días, entre conservación y utilización del Arsenal, es la negativa de dicha administración a aceptar la intervención de los organismos técnicos especializados en conservación del patrimonio Histórico de la Dirección General de Bellas Artes, y en definitiva del Ministerio de Cultura, que no es sino otro organismo de la administración del Estado español, que podría contribuir a resolver este problema de acuerdo con las leyes españolas y los usos internacionales.


En honor a la verdad debo decir que, en otras ocasiones anteriores, esa Dirección General de Bellas Artes ha intervenido limitando los estragos pero cuando ya no había remedio para hacerlo o sin resultados efectivos.


Por parte de esta Asociación intentamos una denuncia penal, que se tradujo en una sentencia condenatoria con motivo de otro episodio similar en la misma Base de submarinos: la destrucción y expolio de los diques submarinos de Feringan. En esta ocasión la abogacía del estado archivó la causa aplicando la doctrina Botin por lo que no se llegó a celebrar ningún juicio. De todo ello podrá encontrar explicaciones más detalladas en nuestra página web (https://sites.google.com/view/adepacartagenaorg/intervenciones-de-adepa/arsenal-de-cartagena)


Ahora, se vuelve a producir una situación semejante y, a pesar de la impotencia que inevitablemente sentimos desde nuestra Asociación, cuyo único interés es, obviamente,  el cumplimiento de la ley y la protección del patrimonio español. Que en el caso del Arsenal y de la ciudad de Cartagena es un elemento histórico central de la historia de España de los últimos siglos


A falta de información más concreta sobre la nueva obra en la base de submarinos, que esperamos que se encuentre, al menos, en poder de esa Dirección General de Bellas Artes, nos dirigimos a Vd. para reiterar nuestras peticiones habituales de Catalogación y protección de todo el Arsenal, más  la aplicación a este caso de lo previsto en la CARTA DE BAÑOS DE LA ENCINA (2006), referente a la conservación de los monumentos de arquitectura defensiva y a la intervención en los mismos. 


Obvio es decir que lo que solicitamos es el l cumplimiento de lo preceptuado en la Constitución y en la Ley 16/85 con respecto al Patrimonio histórico defensivo, que debe ser más esmerado y exigente en el caso de las administraciones públicas, que deberían ser un ejemplo en el cumplimiento de las normas, leyes y convenios internacionales para todos los ciudadanos.


Por último y para subrayar lo absurdo de esta situación debo decirle, en un orden diferente, que según la información que obra en poder de esta Asociación (Y sin duda de la Marina) las actuaciones en la base de submarinos están condenadas al fracaso y al abandono subsiguiente porque la base aprovecha las instalaciones de los antiguos diques de carenar en seco de Feringán, que por desconocimiento del terreno en el que están construidos, en el llamado Mar de Mandarache, en la primitiva salida de la rambla de Benipila, están condenados a anegarse perpetuamente por desplazamientos de lodos y diferentes corrientes submarinas de manantiales que afectan a toda la base de submarinos. 


A la espera de su respuesta aprovecho la ocasión para saludarle muy atentamente.



Juan-Miguel Margalef Martinez

Presidente de ADEPA

(juanmiguelmargalef@gmail.com; Tel 667743101

Documentación anexa:


-Fotografías de la base de submarinos

-Moción conjunta de los grupos municipales

-Moción del grupo popular la Asamblea Regional



Documentación fotográfica:





















2. Moción municipal relativa al Arsenal



                     



                     Excmo. Ayuntamiento de Cartagena

                           



MOCIÓN QUE PRESENTAN CONJUNTAMENTE LOS GRUPOS MUNICIPALES MC, SOCIALISTA Y CARTAGENA SI SE PUEDE, SOBRE  LA DECLARACIÓN DEL ARSENAL MILITAR COMO BIEN DE INTERÉS CULTURAL. 


El Arsenal de Cartagena es una de las instalaciones defensivas más valiosas del patrimonio industrial español existente en la Región de Murcia, junto con los de Ferrol y la Carraca en Cádiz. En su construcción intervinieron Sebastián Feringán, en los planos básicos y Jorge Juan, que intervino en la construcción de los dos diques secos, los primeros que hubo en el Mediterráneo y la bomba de achique impulsada por máquina de vapor.

El Arsenal de Cartagena es un magnífico ejemplo de la mentalidad ilustrada de los siglos XVIII y principios del XIX, que concibe el proceso de construcción y reparación de buques como elemento de un todo en el que se enmarcan las  obras públicas necesarias para ubicar el arsenal –innovadoras y desproporcionadas para los medios de la época-, como el desvío de la Rambla de Benipila, la reurbanización de la ciudad de Cartagena, colindante con el Arsenal, las instalaciones sanitarias y penales indispensables para atender a los contingentes humanos que debían participar en la construcción y mantenimiento de la instalación y en las actividades relacionadas con la misma (Marinería, vigilantes de las instalaciones, etc.) 

Pero sobre todo el arsenal es una instalación defensiva o castillo de interés estratégico que a su vez debe ser protegido por una red de fortificaciones y castillos que la complementan. 

Hasta ahora sólo el Arsenal Militar de Ferrol está reconocido como BIC en su condición de castillo o instalación fortificada, que lo es. La consideración de BIC del Arsenal de Ferrol ha dado base a la candidatura de aquella ciudad como Patrimonio ilustrado de la Humanidad en la reunión de 30 de junio de 2006 de Pamplona, donde se aprobó la inclusión del “Ferrol de la ilustración” en la Lista indicativa Española para la Declaración de Patrimonio Mundial de la UNESCO. 

 La inclusión como BIC del Arsenal de Cartagena daría base fundada a una candidatura similar de nuestra ciudad. Lo que es un argumento más a favor del interés básico de esta moción que presentamos. 

   Es prioritario por tanto que la Dirección General Bienes Culturales de la Región de Murcia dé el mismo paso que la dirección General de Cultura de Galicia en el año 1994 en el sentido de SOLICITAR  el número de BIC del Arsenal de Cartagena al amparo del Decreto de Castillos de 1949, asumido por la disposición adicional segunda de la Ley de Patrimonio 16/85,  que consagra todas las instalaciones defensivas como BIC. 

Se da la paradoja de que las fortalezas o castillos de Cartagena SÍ están catalogados como BIC. Por el contrario, el Arsenal de Cartagena, con sus murallas defensivas, que recorren la Rambla de Benipila, baluartes, instalaciones, etc.  corazón del sistema defensivo y de arqueología industrial ilustrado que desarrollaron Jorge Juan y Sebastián Feringán en el siglo XVIII, como se ha referido anteriormente, permanece sin embargo fuera de ese registro, con el peligro que supone de la pérdida de un patrimonio de Cartagena que no se puede permitir. Ello es debido en parte al olvido de la Dirección General cuando solicitó la inclusión de los castillos en el registro de BIC pero olvidó el Arsenal. Error que intentamos enmendar también con esta moción.

La falta de protección como BIC supone un enorme peligro para este importantísimo conjunto histórico que ya ha perdido parte de su contenido pero que aún estamos a tiempo de proteger.


Por todo lo expuesto, los Grupos Municipales MC, Socialista y  Cartagena Sí Se Puede, presentan para su debate y aprobación la siguiente:


MOCIÓN


Que el Pleno del  Excmo. Ayuntamiento inste a la Consejería de Cultura  de la Región de Murcia, a través de la Dirección General de Bienes Culturales, a solicitar expresamente al Ministerio de Educación, Cultura  y Deporte la INSCRIPCIÓN  en el Registro General de Bienes de Interés Cultural -BIC- del Patrimonio Histórico Español del ARSENAL DE CARTAGENA, en su condición de castillo o instalación fortificada.




Cartagena, a 24 de febrero de 2016.




Fdo. Francisco José Calderón Sánchez.

Portavoz Grupo Municipal MC.




Fdo. Obdulia Gómez Bernal

Portavoz Grupo Municipal Socialista.




Fdo. Pilar Marcos Silvestre

Portavoz Grupo Municipal Cartagena Sí Se Puede



EXCMO. SR. ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA








3. Moción el grupo popular en la asamblea



domingo, 26 de marzo de 2023

 VISITA GUIADA A LA EXPOSICIÓN "EL RESPLANDOR DE ROMA" ORGANIZADA POR ADEPA

14 DE ABRIL A LAS 17,15 

REGISTRO DE INSCRIPCIONES

CONCENTRACIÓN EN LA PUERTA DEL MUSEO


lunes, 21 de octubre de 2019

La Berlusconización de la política de bienes culturales

https://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2009/11/21/berlusconizacion-politica/212467.html

La berlusconización de la política

21.11.2009 | 08:40

La berlusconización de la política

JUAN MIGUEL MARGALEF. Miembro del Foro Ciudadano de la Región de Murcia*
Los recientes conflictos surgidos en torno a la conservación de bienes culturales en Murcia, parking de San Esteban; en Cartagena, puerta del CIM; y en Lorca, construcción de un Parador en pleno castillo, ponen de manifiesto los efectos de una política cultural que se ha venido practicando en la Región de Murcia en los últimos quince años. Política que afortunadamente está empezando a chocar con una ciudadanía que aprecia y valora los bienes culturales cada vez más.
En todos los casos sorprende y escandaliza la actitud de las Administraciones regional y local que, en lugar de ser garantes de una intervención seria e imparcial, como sería de desear, jalean la demolición y el desmonte de los restos, restándole importancia a los hallazgos y actuando muchas veces en defensa de intereses privados y en perjuicio de todos los murcianos, en definitiva; porque el patrimonio histórico es un bien público consagrado en la Constitución.
En el caso del parking de San Esteban está clarísimo que la conservación de los restos choca frontalmente con los intereses de quienes promueven ese parking y de un Ayuntamiento que lo ha alentado a pesar de la notoriedad de los eventuales restos arqueológicos. En Cartagena, la única 'razón de peso' que existe para demoler la antigua puerta del Cuartel de Instrucción es que no hay dinero para restaurarla. Lo cual clama al cielo cuando se acaban de perder 600.000 euros de subvenciones estatales por falta de proyectos para la Catedral Vieja y el Anfiteatro.
En el caso del Castillo de Lorca y de la eufemística y cínica 'reubicación' del palacete Ponce, de Murcia, también se ha beneficiado descaradamente intereses privados. En Cartagena se ha beneficiado claramente a los particulares en el edificio Cónsul (junto a la Universidad); en las 'Casas de los Catalanes', ambos edificios protegidos con grado 3 en el plan especial; en el proyecto de los 'Portales de la Lonja', donde se han autorizado nueve plantas junto al Monte Sacro; en Santa Lucía, donde se quiere construir una barrera, también de nueve plantas, entre el mar y el barrio; y en el edificio Llagostera, en plena calle Mayor, que se quiere vaciar enteramente para construir un parking.
Todas estas actuaciones son consecuencia de varios factores directos imputables claramente a decisiones políticas y a otras causas de orden general.
Los factores políticos son: a) la transferencia de la responsabilidad de la gestión del patrimonio histórico a los Ayuntamientos, que la supeditan a la gestión urbanística pura y dura; b) la subordinación de la dirección general de Cultura, hoy de Bellas Artes, máximo órgano responsable de la protección del patrimonio histórico en la región, a los Ayuntamientos; c) la subordinación de los técnicos de patrimonio a los políticos; d) la supresión del Consejo Asesor de Patrimonio Histórico, incumpliendo la ley elaborada por el propio Partido Popular; e) la política de organismos consultivos; y e) la vergonzosa Ley de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, que somete los bienes culturales al régimen común de ruina y declara abolida la diferencia entre bienes muebles e inmuebles, consagrando la movilidad de los segundos en contra de todo sentido común, para dejar las manos libres a las Administraciones regional y local.
Inconsecuentemente con estas decisiones de carácter político que acabo de enumerar, que son claramente constatables, el Partido Popular convierte cualquier discrepancia técnica o de opinión en temas de patrimonio histórico en causa de guerra política y acaba siempre por sostener sus posiciones iniciales aunque sean equivocadas para no perder la escaramuza de turno.
Todo ello nos lleva a una situación absurda y claramente perjudicial para los bienes patrimoniales de la Región de Murcia. Como no existen los medios para elaborar criterios de actuación científicos e imparciales porque los organismos consultivos o no existen, como es el caso del Consejo Asesor de Patrimonio, o no tienen los cauces para expresarse, o están maniatados, o son claramente clientelares, como la Academia de Bellas Artes... no acabamos de tener nunca una referencia clara que permita a los gobernantes tomar las decisiones más adecuadas y a los ciudadanos saber que lo son.
En el fondo de todo subyace una falta de convicción del partido gobernante en la Región en la Constitución y en la ley 16/85 del patrimonio histórico español y en especial en lo que se refiere a la conservación de todo patrimonio que no sea monumental. En la Región de Murcia se ha llevado a cabo restauraciones y puestas en valor de monumentos importantísimas en los últimos años, pero también se han perpetrado agresiones gravísimas a las que se debería poner coto.
La opinión pública es perfectamente consciente de esta situación y los políticos deberían tomar nota y ponerse manos a la obra. Los Ayuntamientos no tienen los medios técnicos especializados que se precisan para actuar en bienes patrimoniales, ni el 'distanciamiento urbanístico' necesario para intervenir imparcialmente. Es absolutamente necesario que el PP cumpla la promesa política de crear un Consejo Asesor de Patrimonio regional riguroso e independiente que vertebre a las organismos consultivos; que devuelva a la dirección general de Bellas Artes la autoridad que le corresponde según los decretos de transferencias, el estatuto regional y la Constitución española; y que se cambie la Ley de patrimonio regional. 
* Juan-Miguel Margalef es ex director general de Cultura de la Comunidad Autónoma y directivo de ADEPA.

martes, 5 de febrero de 2019

¿Hemos aprendido la lección?

La debacle del frustrado Plan General de Cartagena, iniciado en 2005, anulado en 2015 por el TSJ de Murcia y el Tribunal Supremo y prorrogado estérilmente durante esta legislatura,  podría tener una lectura positiva si evaluáramos no solo el plan en si mismo que, a juzgar por las sentencias, no respondía a la legalidad; si también analizáramos la efectividad de las políticas urbanísticas llevadas a cabo en Cartagena desde 1995, que son las que el Plan quería “santificar"; y si, de todo ello, sacaramos las conclusiones adecuadas, por supuesto. 

A la luz de esas políticas a las que me refiero deberíamos concluir por ejemplo que las modificaciones de trama urbana y de liberalización del suelo llevadas a cabo por el propio Ayuntamiento en el Barrio Universitario y en el Montesacro han sido inútiles y no han conseguido sacar el casco histórico de su marasmo, sino todo lo contrario. Las modificaciones de trama ya estaban prohibidas en la ley del 85 cuando se “fabricó” el PEOP,  pero también fueron ratificadas negativamente por el Supremo en la sentencia de Caridad 22 (2012), mal que le pese al TSJ de Murcia. 

Con respecto a las operaciones de liberalización del suelo ya hemos visto los resultados del Barrio Universitario en el cual el Ayuntamiento de desvinculó del Plan Urban que nos había procurado casi tres mil millones de pesetas para el antiguo Hospital de Marina y que podría habernos dado mucho mas aún si algunos no hubieran sido tan avariciosos. Esta arriesgada operación nos ha acarreado indemnizaciones millonarias a propietarios expropiados injustamente y ni siquiera ha supuesto la recuperación de las plusvalías generadas. Sin contar la publicidad negativa de ver aparecer a Cartagena en una macro-causa contra la corrupción que esta investigando el juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional. Operación que para más inri lleva el calificativo de “Púnica”.

En lo que se refiere a Montesacro las cosas han ido aún peor. Afortunadamente no se vendió después de arrasado a la Caja de Castilla La Mancha, porque si así fuera ahora estaría intervenido. Pero no deja de ser un enorme agujero negro de solares por el que también se escapan los recursos malversados por ese artificio público-anónimo que es Casco Antiguo S.A, del que quizás sepamos algún día los verdaderos resultados de gestión si se publican los resultados de la investigación realizada en su seno, que espero que sea pronto.

La experiencia de Casco Antiguo S.A. que estaba llamado a ser el agente dinamizador urbanístico, tampoco ha sido muy positiva que digamos, porque desde luego no servido para sacar de su letargo a esos grandes propietarios urbanísticos a cuyo club se ha sumado ahora el Ayuntamiento y a los que ha secundado derribando edificios protegidos y fabricando solares abandonados de difícil viabilidad como el del Montesacro sobre la muralla de Possi.

Tampoco puede decirse que el Proyecto Novo Carthago, otro proyecto estrella de las corporaciones pasadas, que intentaba esquilmar el Espacio Natural Protegido de los 'Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor', en el Saladar de Lo Poyo de Cartagena haya sido un éxito. Esta operación ha tenido además el efecto perverso de instrumentalizar San Ginés de la Jara para practicar el tele-transporte de edificabilidad. Felizmente la fiscalía investigó el caso y un juzgado anuló la operación pero todavía no sabemos que ocurrirá con el monasterio a medio reconstruir.

Paradójicamente los mas destacados aciertos urbanísticos de las pasadas legislaturas han venido de la mano del tan denostado patrimonio histórico, que ha recibido también innumerables golpes y destrozos, pero que ha demostrado ser mas capaz de construir ciudad, de atraer recursos de mecenazgo, de servir de apoyo a la Universidad Politécnica y de crear industria turística, que las operaciones especulativas antes citadas. Es decir, todo lo contrario de lo que auguraban sus detractores.

Cabe felicitarse por ello y no nos deben doler prendas en reconocerlo aunque lamentemos los recursos perdidos y las posibilidades frustradas. Además del Teatro Romano, el Barrio del Foro y Puerto de Culturas, Cartagena podría tener, entre otras cosas, un centro histórico modernista en condiciones, un Anfiteatro excavado, un complejo de arquitectura defensiva casi integro en torno a su Arsenal, el único de la costa mediterránea, y una Sierra minera protegida y convertida en recurso turístico como ya sucede en Asturias, Alemania o Gran Bretaña. Es decir, la ciudad con mayor oferta patrimonial de la costa española mediterránea.

Obviamente el patrimonio histórico no lo es todo en una ciudad pero en nuestro caso su éxito desdice a los agoreros que nos han venido diciendo desde 1987 que había que tirarlo todo al suelo para permitir construir una ciudad nueva. Ya han derribado buena parte de la ciudad ¿Para cuando la nueva ciudad? No será que no hay sitio, porque si algo no sobra son solares.

Por eso muchos pensamos que hay que sacar conclusiones de esta experiencia y elaborar definitivamente un plan que sea respetuoso con las leyes y que proteja y desarrolle Cartagena al mismo tiempo, sin olvidar volver a poblarla porque las ciudades “decorado”, dicho sea de paso, tampoco tienen sentido.

Hay que ser consciente de que los principales escollos que ha tenido el frustrado Plan de 2005 han sido legales y técnicos y por ello hay que dejar de perder el tiempo en buscar atajos que no llevan a ninguna parte y ponerse manos a la obra.


Juan-Miguel Margalef
Vocal de comunicación de ADEPA

sábado, 7 de abril de 2018

A vueltas con el Conjunto histórico

Me parece muy necesario que se estimule la construcción en el Conjunto histórico de Cartagena pero creo que además de ayudas públicas hacen falta algunas cosas más por parte de los promotores y por parte de Urbanismo Municipal y de la Comunidad Autónoma. Fórmulas de promoción por ejemplo que den participación a los propietarios modestos sin necesidad de fuertes inversiones para quitarles la propiedad que luego imposibilitan promociones viables economicamente. No se puede olvidar que a la situación en la que estamos hemos llegado por unos procedimientos especulativos de acumulación de suelo que no facilitan la viabilidad de las promociones, no solo por parte de los grandes promotores sino tambien del propio Ayuntamiento que con Casco Antiguo ha practicado la misma nefasta política en los últimos veintitres años. Hay que analizar la situación con realismo y poner los medios para facilitar al máximo las promociones con respeto a la normativa urbanistica y a la protección del patrimonio y del medio ambiente, sin buscar falsos atajos como se ha venido haciendo en los últimos años....para no llegar a ningun parte. Cartagena necesita tanto fomentar la construcción como proteger su patrimonio que como es evidente es una de sus fuentes de riqueza. Muchas otras ciudades han encontrado el camino para compatibilizar proteccion y desarrollo. ¿Por que nosotros no? ¿No será porque no se están utilizando los procedimientos adecuados? El problema no es el Plan del 87, porque cualquier plan es modificable por los procedimientos adecuados. De hecho ese plan ha sido modificado casi doscientas veces.
El pasado dia 5, la Verdad publicó un artículo tratando el tema de la construccion en el Conjunto histórico de Cartagena. http://www.laverdad.es/murcia/cartagena/constructores-piden-redisenar-20180405010917-ntvo.html#commentsE
Al respecto he publicado el siguiente comentario

Me parece muy necesario que se estimule la construcción en el Conjunto histórico de Cartagena pero creo que además de ayudas públicas hacen falta algunas cosas más por parte de los promotores y por parte de Urbanismo Municipal y de la Comunidad Autónoma. Fórmulas de promoción por ejemplo que den participación a los propietarios modestos sin necesidad de fuertes inversiones para quitarles la propiedad que luego imposibilitan promociones viables economicamente. No se puede olvidar que a la situación en la que estamos hemos llegado por unos procedimientos especulativos de acumulación de suelo que no facilitan la viabilidad de las promociones, no solo por parte de los grandes promotores sino tambien del propio Ayuntamiento que con Casco Antiguo ha practicado la misma nefasta política en los últimos veintitres años. Hay que analizar la situación con realismo y poner los medios para facilitar al máximo las promociones con respeto a la normativa urbanistica y a la protección del patrimonio y del medio ambiente, sin buscar falsos atajos como se ha venido haciendo en los últimos años....para no llegar a ningun parte. Cartagena necesita tanto fomentar la construcción como proteger su patrimonio que, como es evidente, es una de sus fuentes de riqueza. Muchas otras ciudades han encontrado el camino para compatibilizar proteccion y desarrollo. ¿Por que nosotros no? ¿No será porque no se están utilizando los procedimientos adecuados? El problema no es el Plan del 87, porque cualquier plan es modificable por los procedimientos adecuados. De hecho ese plan ha sido modificado casi doscientas veces, ¿por que no una vez más para cosas puntuales como la de los baños en locales públicos?.  Lo que habria que parar además es esa absurda guerra por "comprar la ciudad" que ha llevado a una concentración de la propiedad desatinada e insostenible. Hace falta refexión y participación en la toma de decisiones y sobre todo de participación andamos aún un poco faltos.

Adepa se interesa por las obras en la base de submarinos del Arsenal

  A la atención de D. ISAAC SASTRE DIRECTOR GENERAL DE BELLAS ARTES MINISTERIO DE CULTURA  MADRID Cartagena, 2 de septiembre de 2024 L a des...